Me imaginaba famosa, viajando por el mundo. O superhéroe, daba igual. No, cantante o actriz no se me ocurrió. Princesa sí, claro, soy mujer después de todo. Me fantaseaba excéntrica, algo loca, especial, y era tímida y silenciosa como una roca. Así se me ocurrió este blog para, bueno, para todo, onda terapia. Me divierto, me reequilibro, y sigo. Ah, me olvidaba! Este es un blog autoreferente.
Me imaginaba famosa, viajando por el mundo. O superhéroe, daba igual. No, cantante o actriz no se me ocurrió. Princesa sí, claro, soy mujer después de todo. Me fantaseaba excéntrica, algo loca, especial, y era tímida y silenciosa como una roca. Así se me ocurrió este blog para, bueno, para todo, onda terapia. Me divierto, me reequilibro, y sigo. Ah, me olvidaba! Este es un blog autoreferente.
Un destino de gloria
Decidí vivir siguiendo mis sueños.
Aunque perezca en el intento
No tiene sentido vivir sólo para respirar. No si puede evitarse.
Sé que tengo un largo largo camino por delante. Sólo espero no desfallecer, saber levantarme ante cada caída, vivir estimulada por el deseo final.
Sé que el día a día puede matar cualquier ilusión, pero pretendo recordarlo cada día.
La comodidad es un error. Puede ser un descanso más que necesario en el camino, pero hay que seguir. No es buena la comodidad sin brillo, sin sueños, sin grandes placeres, sin estímulo permanente.
Mi vida se merece mi esfuerzo.
Que quién soy?
Agua, viento, fuego, tierra. Un toro. Una mariposa. Una sonrisa. Un águila.
A veces dura, a veces frágil, otras flexible.
El todo en potencia, como todos. El devenir constante. El presente y el futuro.
La libertad? La gloria? La energía? La paz? Sí, eso también soy.
Soy, a fin de cuentas, con escasa humildad, nada más y nada menos que...yo!
Proximidad sin intimidad
Como sea... cuánto me cierra!
Qué sentido puede tener mantener una proximidad física si no hay intimidad?
intimidad de miradas
intimidad de caricias, de roces
intimidad de palabras y de silencios
intimidad de pensamientos e ideas (que no son lo mismo)
intimidad de risas, de carcajadas, de diversión, de ridiculez
de llantos, de dolor, y hasta intimidad de enojos y discusiones
intimidad de confianza
intimidad sin verguenza
en definitiva, intimidad de almas y cuerpos...
El sexo, claro, es una buena respuesta...
Es rico el sexo por el sexo mismo, aún sin intimidad, sí...
Pero es que es más rico con intimidad!
Con conocimiento del otro y sabiendo que te conoce, que te sabe, que te ve de verdad
haya o no una relación de pareja
haya o no estabilidad
haya o no formalidad
Estas cosas suelen tener poco que ver con la intimidad. Si a veces hasta conspiran contra ella!.
Quizá sólo los que verdaderamente se aman comparten su intimidad pese al paso del tiempo, pese a los títulos relacionales con que se vinculan, pese a los ritos que les imponen los grupos sociales a los que pertenecen.
Quizá, ojalá, el amor sea una vía para seguir teniendo intimidad pese al inexorable ataque de la rutina y las convenciones sociales...
Intimidad de la verdadera, del cuerpo y del alma, de lo profundo y lo superficial...
Para rescatar al sexo del lugar de desprecio donde parece que lo tiré, aclaremos que lo que arruina al sexo en mi opinión es la proximidad sin intimidad, la proximidad sin contenido...
Es por lejos preferible el sexo puro y llano que la mentira de una intimidad que no existe.
Lo desagradable no es tanto la falta de intimidad, sino esa proximidad que parece intimidad y no lo es...
Ese estar cerca sin ningún sentido, ese verse sin desearse -sin siquiera repudiarse!-, ese hablarse sin comunicarse, ese besarse sin contactarse.
La cercanía vacía
Esa que te deja extrañando al otro aún teniéndolo pegado, esa que te deja siempre solo por más acompañado que estés...
Esa proximidad sin intimidad es el infierno, al menos según yo
Que quién soy?
Agua, viento, fuego, tierra. Un toro. Una mariposa. Una sonrisa. Un águila.
A veces dura, a veces frágil, otras flexible.
El todo en potencia, como todos. El devenir constante. El presente y el futuro.
La libertad? La gloria? La energía? La paz? Sí, eso también soy.
Soy, a fin de cuentas, con escasa humildad, nada más y nada menos que...yo!
Un mar de almas
El planeta –cuanto menos el planeta- reboza de almas, en creación y descomposición permanente. Algunas avanzan lumínicas, otras exponen falsos carteles que dicen que saben a dónde van. La mayoría avanzan ciegas, se mueve sólo por prueba y error, sin saber a dónde van, y sin ni buscar saberlo, sin plan.
Las hay luciérnagas, que brillan dependiendo de las circunstancias exteriores, las hay pequeñas, las hay apagadas, las hay negras de tanto dolor reconvertido en odio, las hay de todas las formas y tamaños, ignorantes o ignoradas.
Somos diamantes y carbones, soles y estrellas, lobos y corderos, todos girando.
Y seguimos ciegos en este mar, chocando y rebotando entre nosotros, esperando en alguno de esos
Que quién soy?
Agua, viento, fuego, tierra. Un toro. Una mariposa. Una sonrisa. Un águila.
A veces dura, a veces frágil, otras flexible.
El todo en potencia, como todos. El devenir constante. El presente y el futuro.
La libertad? La gloria? La energía? La paz? Sí, eso también soy.
Soy, a fin de cuentas, con escasa humildad, nada más y nada menos que...yo!
Living la vida sola
Vivo sola
Trabajo sola
Pienso sola
Y no me siento solitaria!!
Hay una gran diferencia entre estar sola y estar solitaria.
Solitaria estuve toda mi vida.
Rodeada de gente y solitaria.
En pareja y solitaria
Con amigos y solitaria
Era un estado de mi alma, que se sentía sola.
Ahora que mi cuerpo está solo, mi alma sabe que no lo estoy, y esa soledad no pesa.
Sólo estoy sola, pero ya no más solitaria.
Creo que llegué a un nivel distinto de alegría. Con menos necesidades.
No digo sin necesidad, siempre necesitamos del otro, siempre “necesitamos” ser queridos y querer.
Pero siento una especie de paz que no entiendo muy bien de dónde sale. Y a la vez siento que esta soledad –que por momentos pesa, y en otros también duele y hace necesitar con más fuerza- tiente un sabor especial, rico.
Me permite ver que no soy tan frágil como siempre pensé. Que quizá incluso no sea frágil en absoluto.
No soy tan dependiente. Casi podría decir que tampoco soy dependiente.
Será posible haber vivido tantos años en ese error sobre mí? convencida de mi debilidad sin serlo realmente…
Si no es así, si no estaba en un error antes ¿qué es esto que siento ahora? ¿qué es esta energía que me estimula, me alegra, que me hace vibrar?
Porque yo jugaba a ser trapecista con red. Decía que vivía sola, que estaba sola, pero no tenía dudas de que no lo estaba, sólo tenía horas de soledad para mí y llamaba a eso estar sola.
Ahora lo estoy.
Y me gusta. No digo que sea la soledad en sí lo que me gusta, sino lo que siento en mí, o más bien de mí, respecto de mí.
Me veo y sé que estoy bien. En una circunstancia que siempre pensé que significaría mi muerte.
Siempre pensé que sin espejo yo no existía
No tengo espejo ahora pero sigo acá, viéndome con total claridad
Siempre afirmé que sin el amor de otra persona yo no tenía nada.
Y acá estoy, sin amor y tengo mi amor a mí, que INCREÍBLEMENTE, existe.
Que quién soy?
Agua, viento, fuego, tierra. Un toro. Una mariposa. Una sonrisa. Un águila.
A veces dura, a veces frágil, otras flexible.
El todo en potencia, como todos. El devenir constante. El presente y el futuro.
La libertad? La gloria? La energía? La paz? Sí, eso también soy.
Soy, a fin de cuentas, con escasa humildad, nada más y nada menos que...yo!
Alejandra Pizarnik
Hoy me quedó prendida una frase (una de tantas de esta mujer tan especial):
"Quien siente mucho no encuentra palabras, y entonces no habla y esa es su condena"
Es que esa es mi condena.
Yo siento mucho, todo, demasiado quizá.
Soy agotadoramente sensible, agotadoramente emocional. Y no lo expreso porque me supera. Pero -ahí el problema- hace que no exprese tampoco otras cosas.
El enmudecimiento es incapacidad total de hablar, de todo, de lo que sea...
Tendría que sentir menos?
Pero, cómo se hace para sentir menos? para ser más como las demás personas? para que las cosas me chupen un huevo?
y sobre todo, ¿cómo hago para que me resulte atractivo vivir la vida si las cosas me chupan un huevo?
Simple. No lo hago.
Prefiero vivir condenada. O mejor aún, superar esa condena sin dejar de ser yo.
Encontraré mis palabras pese a mi condena. Sentir mucho y lograr expresarme.
Y me vincularé con quienes no desaprueben mi modo y mi deseo de vivir a fondo.
O viviré sola.
Que quién soy?
Agua, viento, fuego, tierra. Un toro. Una mariposa. Una sonrisa. Un águila.
A veces dura, a veces frágil, otras flexible.
El todo en potencia, como todos. El devenir constante. El presente y el futuro.
La libertad? La gloria? La energía? La paz? Sí, eso también soy.
Soy, a fin de cuentas, con escasa humildad, nada más y nada menos que...yo!